Día extraño en la Ciudad de México, había sol y sin embargo llovía... tiempos electorales, tiempos bizarros. Eran aproximadamente las 2:30 p.m. cuando llamaron a la puerta de mi casa, era una chava del PRD, pasó a hacer algunas preguntas sobre el partido para realizar una estadística y luego nos invitó amablemente, a mi mamá y a mí, a acudir a las 4 de la tarde con el candidato que pretendía ser diputado local por nuestro distrito.
Naturalmente me causó mucha curiosidad el asunto, cada que tengo la oportunidad de tener contacto con algún político, me surge la esperanza (absurda y sin fundamentos, quizás) de encontrar a ese tipo "distinto" que se pueda ganar mi confianza.
A pesar de la lluvia, me puse mi chamarra y acudí a la cita. Vaya sorpresa que me llevé, al darme cuenta que no había gente reunida. Sólo la chava que había pasado a tocar a mi casa y otro señor, también con camiseta del PRD.
Les pregunté si era ahí donde llegaría el candidato, dijeron que sí, y que no tardaba en llegar. No sin antes preguntar mi edad, para saber si ya podía votar o no (lo siento, tuve que mentir al respecto, aun no tengo la mayoría de edad). A los pocos minutos acudió también a la cita una pareja de señores de unos 75 u 80 años, calculo yo.
Pasaban ya más de 15 minutos, la lluvia apretaba y el candidato no aparecía, el señor de edad comenzaba a reclamarle a las dos personas del PRD.
La chava del PRD dejó su cigarrillo, tomó su celular e hizo una llamada. Estaba sentada junto a mí así que pude escucharlo todo. Contactó al que, creo yo, era el candidato, y le reclamó su retraso; le advirtió que habíamos personas esperándolo y que nos estábamos mojando. Por la reacción de ella, el candidato parecía incrédulo y no esperaba la situación, puesto que ella le repitio dos o tres veces: "en serio, de verdad que ya tienes gente esperándote... apúrate, es un chavo y una pareja de señores de la tercera edad".
La chava colgó el teléfono, tomó su cigarrillo y nos aseguró que el candidato "ya venía", que estaba en otro lado haciendo campaña y que por la lluvia se había retrasado. Fue entonces que llegó una señora cincuentona, tal vez; con su hija y su nieta (una niña de unos 9 años). También se dispusieron a esperar.
La espera transcurrió otro largo rato entre la lluvia, un montón de mosquitos queriéndonos atacar, y comentarios breves de alguno de los presentes que pretendían hacer un poco de lado lo incómodo del asunto.
Finalmente llegó el candidato, más de media hora tarde, acompañado de dos muchacas que parecía que su labor era sonreir cada que el candidato dijera algo (sin importar que ya lo hubieran escuchado antes). Todos venían sonrientes, saludando de beso y de mano (como si todos nos conocieramos) y ofreciendo disculpas por la tardanza. El "candidato" era un tipo que pretendía (en momentos no se lo creí) hacerse pasar por el clásico sujeto "amigo de todos".
La sorpresa para los que esperábamos, fue que el sujeto que se presentó con nosotros, no se parecía en nada al hombre sonriente de la foto del folleto que nos habían entregado con anterioridad.
Lo que sucedía era que ante nosotros no estaba el "candidato titular", sino el suplente. Aun así aseguró que "pal´caso era casi lo mismo". Los presentes habíamos esperado ya mucho, así que hicimos un esfuerzo por hacer ese pequeño detalle de lado y escuchar lo que decía el señor "candidato suplente a diputado".
La platica comenzó, el candidato se presentó ante nosotros, y ocupó bastante parte de su tiempo para ponerse a "nuestras órdenes". Dijo que sin problemas el podía ayudarnos a trámitar actas de nacimiento, CURP, asesorías legales gratuitas y testamentos a un excelente precio; claro está, todo gracias al esfuerzo que había hecho él y otras personas del PRD con gente de la delegación para acelerar ese tipo de trámites.
También pasó otro rato habándonos sobre los logros del PRD en la Ciudad de México. La señora que se acompañaba de su hija y su nieta, aprovechó para reclamar sobre repentinos "apagones" en la colonia y para hacer enfásis en que las banquetas estaban chuecas. El candidato prometió ayudar con eso.
El tiempo transcurría y yo seguía ansioso esperando las propuestas, y no llegaban. Así que directamente lo cuestioné, sobre cuáles serían concretamente sus propuestas y posturas en la asamblea del DF. Me explicó que buscarían reformar un artículo para que sean sancionados con 15 días de arresto a los padres que no pasan pensión alimenticia a sus hijos.
Al tiempo que hablaba sobre ese asunto, los demás oyentes parecieron estar ante un discurso chocante, dejaron notoriamente de ponerle atención, como si mi pregunta fuera totalmente irrelevate o fuera del contexto.
Después realicé otras preguntas sobre las becas otorgadas a estudiantes, y justo cuando el tema comenzaba a ser político y los oyentes restantes le ponían menos atención; el candidato decidió dar por terminada la platica, argumentando que le esperaban en otro sitio, también para platicar con otros vecinos.
Se despidió apresuradamente, sin antes poner nuevamente a nuestras órdenes sus servicios antes mencionados, nos dio la mano a todos e intercambiamos números telefónicos.
Ya de camino a mi casa, caminando bajo la lluvia, reflexioné sobre lo acontecido unos minutos antes.
Me pareció una burla, una especie de sketch mal hecho, o mejor dicho, la escena de un comercial chafa de campaña; con el candidato buena onda y cercano a la gente, que platica con un par de ancianos, una abuela joven preocupada por su familia, en especial por su hija que es mamá soltera, una niña de unos 9 años que repite lo que dicen en su casa (como la del comercial donde sale Jesús Ortega) y un chavo universitario idealista, ofreciendo su fé a algo y con algunas ideas distintas.
Al final el candidato dice algo que satisface a todos y !tan tan!... todos con unas sonrisotas porque el candidato es bien chido.
Vaya estúpidez!!
¿Hasta cuando vamos a seguir permitiendo estas burlas? Me parece tonto que para que votemos por él nos ofrezca cualquier cantidad de cosas que no tienen que ver ¿o qué? ¿para eso sirven los diputados? ¿para que nos agilicen trámites del CURP, actas de nacimiento, testamentos, etc?
Y es que, en esta farsa, los políticos grandes nos ofrecen sus palabritas cursis (equidad, estado de derecho, crecimiento económico, democracia, etc) y los pequeños, los de la política corriente, nos siguen ofreciéndos sus propuestas idiotas que de nada sirven al progreso del país.
Yo tengo planeado darle seguimiento al accionar de este señor, si es que gana la diputación, para ver que tanto está haciendo en la asamblea de la ciudad por las personas que votaron por él.
Espero un día escribir otra entrada sobre él donde se pueda hablar sobre un buen desempeño suyo (yo y mi maldita e infundada esperanza), y aunque no sea así, espero tener acceso a información sobre él... ya lo estaremos criticando en este espacio.
Cabe señalar que ningún candidato más se ha presentado ante la gente de mi colonia para dar sus propuestas, en cuanto se acerque alguno otro, de igual modo acudiré y escribiré sobre él.
Por eso invito desde acá, desde Una Pared en Tecknicolor, a que no nos hagámos los sordos con los candidatos. Hay que escucharlos y cuestionarlos a fondo, evaluar a la persona y sus propuestas personales, junto con lo que pueda hacer dentro del partido. Evaluar que tanto puede ayudar a mejorar situaciones en nuestra comunidad, y sobre todo, votar por el candidato y no por el partido; aun más cuando se trata de cargos locales.
Insisto, escuchémos, cuestionemos. Al final, si nadie nos convence, no votemos por nadie. Acudamos a las casillas y externemos inconformdidad, mandemos mensajes. Si nuestro sistema es democrático, apostemos y creamos en la democracia.
Abandonémos nuestra postura de sociedad abúlica. No seamos ciudadanos sustitutos.
Naturalmente me causó mucha curiosidad el asunto, cada que tengo la oportunidad de tener contacto con algún político, me surge la esperanza (absurda y sin fundamentos, quizás) de encontrar a ese tipo "distinto" que se pueda ganar mi confianza.
A pesar de la lluvia, me puse mi chamarra y acudí a la cita. Vaya sorpresa que me llevé, al darme cuenta que no había gente reunida. Sólo la chava que había pasado a tocar a mi casa y otro señor, también con camiseta del PRD.
Les pregunté si era ahí donde llegaría el candidato, dijeron que sí, y que no tardaba en llegar. No sin antes preguntar mi edad, para saber si ya podía votar o no (lo siento, tuve que mentir al respecto, aun no tengo la mayoría de edad). A los pocos minutos acudió también a la cita una pareja de señores de unos 75 u 80 años, calculo yo.
Pasaban ya más de 15 minutos, la lluvia apretaba y el candidato no aparecía, el señor de edad comenzaba a reclamarle a las dos personas del PRD.
La chava del PRD dejó su cigarrillo, tomó su celular e hizo una llamada. Estaba sentada junto a mí así que pude escucharlo todo. Contactó al que, creo yo, era el candidato, y le reclamó su retraso; le advirtió que habíamos personas esperándolo y que nos estábamos mojando. Por la reacción de ella, el candidato parecía incrédulo y no esperaba la situación, puesto que ella le repitio dos o tres veces: "en serio, de verdad que ya tienes gente esperándote... apúrate, es un chavo y una pareja de señores de la tercera edad".
La chava colgó el teléfono, tomó su cigarrillo y nos aseguró que el candidato "ya venía", que estaba en otro lado haciendo campaña y que por la lluvia se había retrasado. Fue entonces que llegó una señora cincuentona, tal vez; con su hija y su nieta (una niña de unos 9 años). También se dispusieron a esperar.
La espera transcurrió otro largo rato entre la lluvia, un montón de mosquitos queriéndonos atacar, y comentarios breves de alguno de los presentes que pretendían hacer un poco de lado lo incómodo del asunto.
Finalmente llegó el candidato, más de media hora tarde, acompañado de dos muchacas que parecía que su labor era sonreir cada que el candidato dijera algo (sin importar que ya lo hubieran escuchado antes). Todos venían sonrientes, saludando de beso y de mano (como si todos nos conocieramos) y ofreciendo disculpas por la tardanza. El "candidato" era un tipo que pretendía (en momentos no se lo creí) hacerse pasar por el clásico sujeto "amigo de todos".
La sorpresa para los que esperábamos, fue que el sujeto que se presentó con nosotros, no se parecía en nada al hombre sonriente de la foto del folleto que nos habían entregado con anterioridad.
Lo que sucedía era que ante nosotros no estaba el "candidato titular", sino el suplente. Aun así aseguró que "pal´caso era casi lo mismo". Los presentes habíamos esperado ya mucho, así que hicimos un esfuerzo por hacer ese pequeño detalle de lado y escuchar lo que decía el señor "candidato suplente a diputado".
La platica comenzó, el candidato se presentó ante nosotros, y ocupó bastante parte de su tiempo para ponerse a "nuestras órdenes". Dijo que sin problemas el podía ayudarnos a trámitar actas de nacimiento, CURP, asesorías legales gratuitas y testamentos a un excelente precio; claro está, todo gracias al esfuerzo que había hecho él y otras personas del PRD con gente de la delegación para acelerar ese tipo de trámites.
También pasó otro rato habándonos sobre los logros del PRD en la Ciudad de México. La señora que se acompañaba de su hija y su nieta, aprovechó para reclamar sobre repentinos "apagones" en la colonia y para hacer enfásis en que las banquetas estaban chuecas. El candidato prometió ayudar con eso.
El tiempo transcurría y yo seguía ansioso esperando las propuestas, y no llegaban. Así que directamente lo cuestioné, sobre cuáles serían concretamente sus propuestas y posturas en la asamblea del DF. Me explicó que buscarían reformar un artículo para que sean sancionados con 15 días de arresto a los padres que no pasan pensión alimenticia a sus hijos.
Al tiempo que hablaba sobre ese asunto, los demás oyentes parecieron estar ante un discurso chocante, dejaron notoriamente de ponerle atención, como si mi pregunta fuera totalmente irrelevate o fuera del contexto.
Después realicé otras preguntas sobre las becas otorgadas a estudiantes, y justo cuando el tema comenzaba a ser político y los oyentes restantes le ponían menos atención; el candidato decidió dar por terminada la platica, argumentando que le esperaban en otro sitio, también para platicar con otros vecinos.
Se despidió apresuradamente, sin antes poner nuevamente a nuestras órdenes sus servicios antes mencionados, nos dio la mano a todos e intercambiamos números telefónicos.
Ya de camino a mi casa, caminando bajo la lluvia, reflexioné sobre lo acontecido unos minutos antes.
Me pareció una burla, una especie de sketch mal hecho, o mejor dicho, la escena de un comercial chafa de campaña; con el candidato buena onda y cercano a la gente, que platica con un par de ancianos, una abuela joven preocupada por su familia, en especial por su hija que es mamá soltera, una niña de unos 9 años que repite lo que dicen en su casa (como la del comercial donde sale Jesús Ortega) y un chavo universitario idealista, ofreciendo su fé a algo y con algunas ideas distintas.
Al final el candidato dice algo que satisface a todos y !tan tan!... todos con unas sonrisotas porque el candidato es bien chido.
Vaya estúpidez!!
¿Hasta cuando vamos a seguir permitiendo estas burlas? Me parece tonto que para que votemos por él nos ofrezca cualquier cantidad de cosas que no tienen que ver ¿o qué? ¿para eso sirven los diputados? ¿para que nos agilicen trámites del CURP, actas de nacimiento, testamentos, etc?
Y es que, en esta farsa, los políticos grandes nos ofrecen sus palabritas cursis (equidad, estado de derecho, crecimiento económico, democracia, etc) y los pequeños, los de la política corriente, nos siguen ofreciéndos sus propuestas idiotas que de nada sirven al progreso del país.
Yo tengo planeado darle seguimiento al accionar de este señor, si es que gana la diputación, para ver que tanto está haciendo en la asamblea de la ciudad por las personas que votaron por él.
Espero un día escribir otra entrada sobre él donde se pueda hablar sobre un buen desempeño suyo (yo y mi maldita e infundada esperanza), y aunque no sea así, espero tener acceso a información sobre él... ya lo estaremos criticando en este espacio.
Cabe señalar que ningún candidato más se ha presentado ante la gente de mi colonia para dar sus propuestas, en cuanto se acerque alguno otro, de igual modo acudiré y escribiré sobre él.
Por eso invito desde acá, desde Una Pared en Tecknicolor, a que no nos hagámos los sordos con los candidatos. Hay que escucharlos y cuestionarlos a fondo, evaluar a la persona y sus propuestas personales, junto con lo que pueda hacer dentro del partido. Evaluar que tanto puede ayudar a mejorar situaciones en nuestra comunidad, y sobre todo, votar por el candidato y no por el partido; aun más cuando se trata de cargos locales.
Insisto, escuchémos, cuestionemos. Al final, si nadie nos convence, no votemos por nadie. Acudamos a las casillas y externemos inconformdidad, mandemos mensajes. Si nuestro sistema es democrático, apostemos y creamos en la democracia.
Abandonémos nuestra postura de sociedad abúlica. No seamos ciudadanos sustitutos.
