Llegar y establecerse en algo, y sentarse a disfrutarlo cómodamente, es quizá la mejor manera de hacer una sutil (y a veces valiente) insinuación a la muerte. Basta mirar a los viejos con la cabeza plateada, más llena de respuestas que de inquietudes, intentando dejar al mundo su sabiduría que sólo se llega a comprender en su totalidad cuando tenemos, de igual manera, las sienes blancas.
La no quietud es movimiento, la vida es movimiento. Vivir es no estar fijo. Y aunque no soy un declarado eterno amante de la vida, me reconozco como un ser no estático que un día está aquí y el siguiente allá; en cuya mente las inquietudes aparecen con la frecuencia de las olas al mar. Existe entonces la esperanza de un día ser viejo y sabio, para sentarme cómodo y sereno a observar las inquietudes de otros.
En lo que llega ese momento, sigo aquí con todas esas cosas pasando en mi cabeza de manera fugaz; escribiendo en un blog ligado totalmente a mi persona. Por ende, él está sujeto a toda inquietud que me ocurra.
Una de ellas tenía que ver con el nombre del blog. Desgraciadamente siempre que creo tener una idea brillante me encuentro lejos de algo con que plasmarla. Y cuando busco alguna de ellas, se encuentran agotadas. Fue el caso al abrir y comenzar a imaginar lo que podría ser este espacio, estaba todo ahí, dibujado en mi mente, listo para comenzar a concretarse de a poco cuando me topé con el primer problema: el nombre. ¿Cuántas veces no habré inventado nombres ociosos para cosas ociosas? Recuerdo que demasiadas, y en ese momento no pude hallar uno solo que fuera de mi total satisfacción.
Me vino entonces una palabra que siempre quise utilizar para algo especial: technicolor. En parte porque me parece peculiar y porque es inevitable asociarla con el color, a la vez el color en sus formas diversas son emociones, y las emociones son vida humana.; y qué mejor que usar una palabra ligada a tales cuestiones para nombrar el blog encadenado a la vida de un ser humano y lo que le rodee. Paralelamente no niengo tener una enorme fascinación por el tema Mariposa Tecknicolor de Fito Páez, y si bien el presente blog no es un homenaje a tan grande compositor, el utilizar la palabra tecknicolor (sí, con k en lugar de h) para nombrar este esapcio es un pequeño tributo, un breve acto de presencia del encargado del soundtrack de la película que vivo a diario de manera indefinida (o al menos no conozco su prolongación, ni mucho menos el final).Definido esto aparecía una nueva pregunta en mí: ¿tecknicolor y qué más?Trás horas de buscar algo con qué combinar tecknicolor que me causase satisfacción, decidí combinarle con la palabra lado.
Me vino entonces una palabra que siempre quise utilizar para algo especial: technicolor. En parte porque me parece peculiar y porque es inevitable asociarla con el color, a la vez el color en sus formas diversas son emociones, y las emociones son vida humana.; y qué mejor que usar una palabra ligada a tales cuestiones para nombrar el blog encadenado a la vida de un ser humano y lo que le rodee. Paralelamente no niengo tener una enorme fascinación por el tema Mariposa Tecknicolor de Fito Páez, y si bien el presente blog no es un homenaje a tan grande compositor, el utilizar la palabra tecknicolor (sí, con k en lugar de h) para nombrar este esapcio es un pequeño tributo, un breve acto de presencia del encargado del soundtrack de la película que vivo a diario de manera indefinida (o al menos no conozco su prolongación, ni mucho menos el final).Definido esto aparecía una nueva pregunta en mí: ¿tecknicolor y qué más?Trás horas de buscar algo con qué combinar tecknicolor que me causase satisfacción, decidí combinarle con la palabra lado.
