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sábado, 31 de julio de 2010

Ciento dieciséis cosas que (casi) nadie sabe de mí

Hola, muero de aburrición y mis cuentos están estancados. Sinceramente esto no es idea mía, lo vi en otro blog y se me hizo una buena forma de desaburrirme. Sirve que, si les interesa, pueden conocer un poco más de éste que escribe:

1) Tengo pavor a las serpientes.
2) Cuando niño, tuve un amigo imaginario llamado Pablito. Su hermana se llamaba Karina y usaba siempre vestido verde.
3) Soy adicto a la pizza de peperoni.
4) Para jugar al futbol soy zurdísimo, para escribir soy diestro. El cuchillo, para partir alimentos, siempre lo manejo con la mano izquierda.
5) Duré cuatro años sin cortarme el cabello.
6) Mi guitarra acústica se llama Marigalante,  fue un regalo de mi padre cuando cumplí diez años.
7) La primer banda de la que me declaré fan, fueron los Hombres G. Iba en quinto de primaria.
8) De niño, mi sueño era ser astronauta. Después quise ser chef, hasta la secundaria y aún en al prepa. Hoy estudio economía, ja.
9) En la primaria y secundaria, y gracias a un juego de Nintendo, me decían Boris. En la prepa fui bautizado como Pared, conocido para algunos como Chito, para los profesores siempre García García. En la facultad hay unos cuantos que me dicen Piedra.
10) Nunca he visto El Rey León.
11) Aprendí a nadar hasta los quince años. Antes tenía fobia a las albercas.
12) Soy fan de los mojitos, pero si son con Bacardi los evito.
13) Para mí, un domingo perfecto es igual a levantarme a las doce del día, mirar con mi padre el partido de los Pumas y que ganen. Después pedir pizza (véase el punto 3) y mirar los otros partidos o dormir... O no hacer nada.
14) Odio las mayúsculas.
15) Me deprimo el día de mi cumpleaños.
16) Me gusta dormir toda la tarde y hacer mis cosas en la noche.
17) Odio con todo mi ser levantarme temprano.
18) A los trece años me dio por escribir poesía y canciones.
19) Siempre odié la clase de Educación Física. Siempre he sido bueno en clase de Historia.
20) No me gusta el basketbol ni el beisbol.
21) Sueño con hacer un viaje de mochilazo, y vía terrestre, desde el sur de México hasta Chile.
22) Me gusta ver el futbol americano de la NFL, mis favoritos son los Acereros.
23) Me quiero casar vestido de traje rosa y tenis.
24) Soy un carnívoro declarado. Podría comer carne diario.
25) La cebolla cruda me hace daño.

domingo, 4 de julio de 2010

¿Cómo eliges un libro?

Primerante, haré una aclaración: como he mencionado en anteriores entradas, me desempeño como estudiante de economía, sin embargo, a pesar que el tema es sobre la elección de libros (los cuales compramos, ergo mercancías), no tengo ni la menor intención de traer a colación la teoría de elección del consumidor. Lamento si algún colega se siente decepcionado, ofrecería disculpas, pero sinceramente, me vale madres.
No sé por qué tengo la necesidad de mencionar todo esto, probablemente si no digo lo anterior no pasa nada, me sigues leyendo y punto; es solo que...

Quiero contar una anédocta, peculiar para mí, sobre una de mis novelas favoritas: Rayuela. Hace dos años me entró la cosquillita por querer leer algo más de lo que me dejaban en la gloriosa Prepa 6; recuerdo estaba de vacaciones, tal como ocurre ahora. Aquella tarde era muy aburrida: la calle silenciosa, mamá en la cocina, mucho calor como para salir, y yo tirado en la cama intentando encontrar figuras en las rugosas texturas del techo, tocando los mismos tres acordes de una canción quizá de Soda Stereo, y escuchando a lo lejos la televisión sin querer prestarle atención alguna, como una caja de ecos absurdos.

Repentinamente hubo algo en el televisor que me hizo enderezar y poner atención: la voz del hombre que habla en esas cápsulas de Televisa, que reconozco me gustan: Imaginantes. Había visto ya varias y repetidas, pero esa vez había una nueva para mí. El tema era sobre una relación amorosa entre un hombre y una mujer, que nunca acordaban verse, dejaban todo al azar para que los cruzara. El autor era, hasta entonces desconocidísimo para mí, Julio Cortázar; después de esa breve reseña sobre la historia, añadieron una anécdota personal del autor con un tema muy parecido al de la novela. Mi pasión por la relación amor-azar es enorme, al instante supe que debía leerla. Pese al entusiasmo, no fui para anotar el nombre del autor o de la novela en un papel, todo quedó mal grabado en mi mente.

Olvidé el asunto y continué mi vida. Por otras circunstancias, me decidí a hacer un viaje que sabía sería largo, horas y horas sentado en autobús, creí prudente llevar algo bueno para leer. Fue entonces que recordé lo de la novela esa del otro día, la que se escuchaba tan interesante, la que se llamaba... ¿cómo se llamaba? ¡puta madre, se me olvida todo! En un ataque de ansia, corrí apresurado a la computadora e ingresé a mi sito resuelve-todo-tipo-de-dudas: Yahoo! Respuestas. Ayuda con el título de un libro. Recuerdo que lo pasaron en una cápsula de Imaginantes en Televisa, la historia era algo así como el encuentro fortuito de dos enamorados en París ¿Alguien sabe cómo se llama?, pregunté. Tristemente nadie respondió. Intenté buscar la cápsula en televisión, descubrí que pasaban esas cápsulas a una determinada hora de la madrugada. Durante días acudí religiosamente en el mismo horario a sentarme frente a la tele, para ver si por casualidad ponían lo que buscaba, fue en vano. Por la mala, tuve que hacerme a la idea de que jamás podría hallar esa novela cuya simple reseña me había causado tanta fascinación. Reconozco me sentí frustrado.

jueves, 1 de julio de 2010

.martes te necesito los

hola.

martes los
. odio nadie me lea odio. mayúsculas las odio. odio amarte. odio pensarte. odio tu desprecio. odio me ignores. odio no me mates. odio tu rostro en

               el pasamanos del metro. odio tu espalda.

odio tus pelis. odio tus bandas. odio tu ropa. odio tu moda. odio extraerme. odio tus amigos. odio llorarte.

odio escribirte.
odio no contestes.
                                                                                        odio tus ojitos.
                                                                                       odio a él. odio tus lunares. odio el ciento ochenta y

nueve. odio tus fotos. odio tu escuela. odio encontrate. odio estar enfermo de ti.  odio me dé frío en las

noches. ¡revoleo y ahora tú! odio estés tan lejos. odio no verte. odio no me mires. odio
me escuches no.

el monitor odio. odio el teclado. odio el mic.
odio me
              quieras.                
                            odio te vayas sin decir te quiero. odio no
                                                                                 decir
                                                                                 te amo. odio

 me desees suerte. odio desearte suerte. odio ser tan cobarde. odio no estar contigo. odio
no decirte lo que siento. odio no darte la carta. ¡te odio!...


                                                                                                                     odio mentirte.                                chau.