
En los primeros años de la década de los noventas, Fito Páez tocó la cima del éxito con El Amor Después del Amor. Un disco que giraba en torno al amor, con letras realmente hermosas y cuya inspiración fue la actriz, y entonces pareja de Páez, Cecilia Roth. Un álbum que se alejaba alejado y el rock de los anteriores álbumes de Fito, con letras mas un poco más rosas y marcados tintes de pop.
Más allá del éxito o la aceptación del disco, era más evidente que nunca que Páez exploraba nuevos sonidos, y su evolución musical estaba en pleno progreso. De este modo, dos años después de editar su disco más vendido, sale al mercado el que, a mi parecer, es el mejor disco del cantautor rosarino: Circo Beat.
Circo Beat es para escucharse en conjunto y en orden... suena a Rosario, a The Beatles, a nostalgia. Circo Beat es esperanza, recuerdos, locura; historias que Páez relata de manera perfecta con letra y música, de un modo tal que difícilmente se concibe una sin la otra.
La función comineza con un tema que lleva el mismo nombre que el álbum, una canción extraña, absurda, alegre, y un tanto bizarra. Después viene el que seguramente es el tema más conocido: Mariposa Tecknicolor, cuyo pegajosa melodía, injustamente en ocasiones, llega a opacar la extraordinaria letra. Es en esta parte, que el autor recrudece la atmósfera nostálgica que envuelve el disco, y vienen las historias del Normal 1, el exorcismo en Villaguay, la merienda mirando al Negro Olmedo, ese extraño jardín que cuando entras no sales, la declaración de hartazgo de la fama por parte de Páez; y la sensación del rosarino de dejarlas partir. En fin, historias, relatos... que en su punto quizás más melancólico se ven interrumpidos por el tema final de la función de Circo Beat: Lo que el viento nunca se llevó; una pieza magnífica para concluir, que contrasta y complementa el álbum, con un ritmo alegre y un mensaje esperanzador, digno de reflexionarse.
De este modo, sutil e inadvertidamente, recorremos un trajín nostálgico que culmina en la satisfacción y júbilo por disfrutar del momento en que se vive.
Pero para lograr un álbum así, tan expresivo; se necesita detrás un talento que logre generar atmósferas capaces de crear imágenes y repercutir en el sentimiento de quien lo escucha, todo a partir de ondas sonoras. Fito Páez lo logra de modo excelente, con unos arreglos que bien podrían ser los mejores de todo su repertorio; con instrumentos distintos e inesperados que de pronto incursionan por ahí para dar emotividad (como la armónica en She´s mine o las trompetas al final de Normal 1, por ejemplo) muy al estilo del cuarteto de Liverpool, los ritmos pausados, los sonidos suaves que entrelazan a las canciones.
Circo Beat me remite a un día lluvioso en el que después sale el sol, a lugares que no conozco, a recuerdos compartidos, a una cierta locura. En pocas palabras, no existe ocasión en la que escuche el disco y este no remueva en mí algún tipo de sentimiento.
Tal vez existan mejores temas de Fito Páez que no pertenezcan a este álbum, pero Circo Beat es mi favorito por su conjunto, porque pareciera que está hecho todo de una sola pieza.Y para ese pedacito de arte de Fito Páez que significa tanto para mí, era necesario para mí escribirle unas cuantas líneas.

Excelente crónica, Circo Beat es un "Gran Album" como lo son "El Amor después del Amor" o "Ciudad de Pobres Corazones", cada uno en una etapa distinta de Fito. Particularmente me encanta el intro de Circo Beat, por esa canción fue que empecé hace ya muchos años a engancharme con Fito y hoy colecciono todo aquello que tenga que ver con él u su música.
ResponderEliminarPaez tiene muy ligado en su música la escencia de The Beatles, Spinetta y toques de Charly. Fito es un genio y maestro.
Saludos y un abrazo.