Chito es un hombre frustrado, dueño de un popular centro nocturno en Tláhuac; una noche encuentra por casualidad a un viejo amigo, el cual le hace pensar en aspectos del destino.
Lo puedes leer aquí.
Cuento 3 lo escribo después de casi medio año de no crear ningún cuento. Dicen que la inspiración no existe, que solamente es el impulso de escribir; yo no sé que tan cierto sea, sólo sé que una noche supe que tenía que hacerlo.
Lo puedes leer aquí.
Cuento 3 lo escribo después de casi medio año de no crear ningún cuento. Dicen que la inspiración no existe, que solamente es el impulso de escribir; yo no sé que tan cierto sea, sólo sé que una noche supe que tenía que hacerlo.
Casualmente el día que publico el cuento tuve la oportunidad de tener una interesante plática en el Parque México con un callejero soñador que escribe sobre la vida bajo el pseudónimo de Cualquier Cualquier, que tipo tan raro, digno de ser un personaje de cualquier historia (de hecho es el protagonista de su vida, y pareciera fácil serlo hasta que analizamos con detenimiento que muchas veces no somos los protagonistas de nuestras vidas); en fin, dejó varias palabras que siguen haciendo ruido en mi cabeza.
A la vez quiero mencionar que el cuento presuntamente será publicado en la revista independiente Clocharde bajo el mismo pseudónimo que utilizo acá: drián.
Para finalizar, en esta vida lo menos que uno puede hacer es ser agradecido; por lo que quiero agradecer desde esta Pared en Tecknicolor a mi carnalito de letras: Monsieur Orlanskin Zaldirovich. Y si bien desconozco si soy bueno o malo escribiendo, sí sé que él ha tenido mucho que ver para que me haya animado a escribir y sobre todo a confrontarme con lo que escribo, cosa no fácil; primero empecé con el blog y luego me convenció (porque así fue, reconozco que en un principio yo no pensaba tomar tal oportunidad) de publicar en la revista.
Tomó una de mis ideas (la del Chidongongo), añadió otros detalles y la materializó en un borrador de cuento que tenía, inmortalizándome de manera sutil en su más reciente creación: El Chito y yo vamos al Chidongongo. Así pues yo retomo su idea (la de usar al Chidongongo en cuentos), y un poco a manera de agradecimiento, hago alegorías de su persona en uno de los personajes de Cuento 3.
De este modo cada cual crea una historia distinta con el común denominador del Chidongongo... nuestro Chidongongo.
Después de los datos absurdos ofrecidos sobre la historia de una historia, invito a todo aquel que pase por aquí y a los que no tienen oportunidad de conseguir la revista Clocharde a que lean Cuento 3 acá en este mi blog.
Y ya lo saben: al que le guste, un abrazo. al que no, que se muera... ¡un aplausazo a la estupidez!
Con el sarcasmo de siempre. drián.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
gracias por hacer un espacio en tu tiempo para comentar.